sábado, 26 de julio de 2008

MI DESVELO (Relato pródigo número 3)

Archivado en Pasiones • Fecha: 28-05-2005 23:20:36

Cuando me desvela el griterío en la calle pienso: ya están las vecinas de bronca. Me divierte esto aunque, puede no ser cierto. Tal vez el sustento, la parienta o la defensa de los suyos convierta un trino relajado, comunicador, en un asalto de voces y denuncias, en un escueto estruendo de aleteos que levantan irrisorias nubes de polvo y grano.

Así me despertaban hoy, antes de amanecer, los gorriones.

En seguida vuelve el silencio, ni siquiera los gallos cantan. El zumbido de algún mosquito me enerva más que ese altercado vecinal. No puedo dormir. Definitivamente.

Comienzo a divagar. Hay noches en que, por cuestiones similares acabo convocando a los espectros de la mente para celebrar un aquelarre no deseado. Miedo, inseguridades, amenazas pululan como gases lacrimógenos por mi lecho invadiendo cama, cuarto y demás estancias, hasta rebosar por balcones, puertas y ventanas. Otras noches, afortunadamente, ilusiones, esperanzas, anhelos y recetas de cocina son las que se arrebujan entre mi amor y yo y me cuentan chismes inocentes sobre lo mucho que promete el día que llega.

No suelo permitirle a la vigilia que me arrebate el criterio, concediéndole al sueño todos sus privilegios de tal manera que, bien tras el siniestro ceremonial que unas veces sucede ,como la reunión amistosa que tiene lugar otras, acabo cerrando los ojos, echando el candado a la mente y derrumbándome en una inconsciencia reparadora. ¡Qué pocas veces me arrastro voluntariosa hasta convertir la marmota que soy en un búho supletorio que no tiene muy definidas sus funciones a tan intempestivas horas. No puedo comer o beber, mi estómago coherente, está roncando. Eso de encender la tele no va conmigo, podría resucitar a algún demonio atraído por el ente malicioso. Aunque mis ojos son dos faros (perdidos en la niebla), no voy a leer porque, en la actualidad, no conozco ningún método que me permita hacerlo sin encender la luz.

Bostezo.

El sistema central quiere concluir el intermedio absurdo, sin embargo, yo me resisto a pifiarla de nuevo en el intento de conciliarme a mí misma con el sueño.

Los gallos cantan por doquier. Los pájaros, más centrados, se dan los buenos días unos a otros, cordiales por fin, y sus diferentes cantos, adornan, ahora sí, las claras luces del alba.

Tecleo de memoria, el brillo tenue del monitor me acompaña así como su ronroneo me da la idea de compartir con él esta noche insomne...


Sofía Álamo Mínguez

2 comentarios:

El Escocés dijo...

Hummmmm, si tus desvelos causan estas pequeñas perlas me voy a sentir culpable por alegrarme de tu insomnio...

En la ventana de mi despacho han anidado, este mayo, una pareja de gorriones, así que comparto afición... aunque la mía debo decir que la llevo a cabo en horario laboral (chissssssss... esto entre tú y yo, vale?).

Besos, lechuza ocasional.

Salam dijo...

La Musa y yo nos llevamos fatal, siempre se le ocurre espabilarme a horas intempestivas...

Dale recuerdos a los vecinos de nuestra parte :D